Tres jóvenes deportistas participan en la primera expedición integral a lo largo del río Ganges realizada exclusivamente con medios humanos.
A pie, en bicicleta y en kayak recorrieron el triatleta Gonzalo
Suardíaz (Cádiz, 1982), la esquiadora Elin Bernhard (Estocolmo, 1981) y
el corredor Juan A. Alegre (Madrid 1972) los más de 2500km que separan
el nacimiento del río Ganges en el Himalaya, de su desembocadura en el
golfo de Bengala.
Esta original y pionera expedición patrocinada
por la caja de ahorros BBK, ha durado casi dos meses y ha atravesado
cinco estados indios. La aventura comenzó a principios de Octubre en la
planicie de Tabopan, a 4365m de altitud. Desde este punto, el equipo fue
descendiendo hasta los 4100m del Glaciar de Gaumukh, comúnmente
denominado “la boca de la vaca” y uno de los lugares más sagrados del
Hinduismo por ser el origen del río Baghirati (que posteriormente se
denomina Ganges).

El equipo abandonó las montañas del Himalaya
dónde el reto era la altitud y pasaron al reto demográfico por la
cantidad de gente que se acumulaban alrededor de sus bicicletas.
Llegaron a la ciudad de Allahabad, un lugar muy sagrado para el
hinduismo dónde se pueden llegar a ver las ceremonias crematorias en las
que las cenizas de los cadáveres son arrojadas al río. En este punto,
dejaron las bicis para iniciar la travesía en canoa.
Por
costumbre, las mujeres embarazadas, los bebés y sadhus (hombres
sagrados), no se incineran. Son arrojados al río atados a una piedra
mediante una cuerda. Nuestros aventureros confiesan que esa cuerda se
suelta con facilidad y que el río se convierte en un cementerio
flotante. Quedaron impactados viendo los cuervos comiendo o los perros
esperando en la orilla su posible ración de carnaza.
Atravesaron
Bihar, el estado indio más pobre y peligroso y días después llegaron a
Farakka, en la confluencia entre los estados de Jharkhand y West Bengal.
Ahí en los años 70 el gobierno indio construyó una presa que divide al
Ganges en dos ríos: el Hooghly y el Padma. El equipo decidió continuar
por el primer río dado que el segundo llegaba a Bangladesh.

Después
de 300km más de tracción humana la expedición llego a Calcuta. Durante
los kilómetros finales, una de las mayores dificultades fue el fenómeno
de la “gran ola de marea”. Este fenómeno sucede en las desembocaduras de
algunos grandes ríos. La propia marea del océano sube y baja, creando
este fenómeno que provocó que la expedición sólo pudiera avanzar durante
un máximo de 6 horas al día.
Finalmente el equipo llegó con sus
kayaks hasta el extremo norte de la isla de Sagar donde inició un
trekking final de 32km hasta la punta sur denominada Ganga
Sagar.Bautizaron la expedición con el sobrenombre de “De la Vida a la
Muerte” porque viajaban del nacimiento del río hasta su desembocadura,
pero finalmente decidieron denominarla “De la Muerte a la Vida” porque
después de la experiencia tuvieron la sensación de haber vuelto a nacer.